Miguel Mihura (Madrid, 1905 - Madrid, 1977).

Su hermano Jerónimo, director, introduce en el cine a este genio de la literatura, que, aparte de sus intervenciones guionísticas directas, ha sido objeto, sin participación suya, de diversas traslaciones a la pantalla de algunas de las piezas teatrales que compuso. En los años treinta escribió los comentarios y diálogos de los tres conocidos cortos paródicos de Eduardo García Maroto (paródicos de los géneros cinematográficos). Montó la publicación satírica La Codorniz en 1941 con el concurso de Tono, Enrique Herreros y Edgar Neville (Tono tuvo aventuras en el celuloide escribiendo y dirigiendo y Herreros en el publicismo fílmico y algo en la realización). Sigue trabajando como dialoguista y en 1947 nos da su primer guión original, Confidencia, de Jerónimo Mihura (la colaboración entre los hermanos continuó en varias películas hasta 1951, siendo tal vez Mi adorado Juan, de 1949, la que más ha quedado en el recuerdo de entre ellas, ya que la mentalidad y forma de ser del protagonista de la misma tiene una serie de rasgos afines con el dramaturgo). También escribió para Rafael Gil, Antonio Román y Perojo (en Yo no soy la Mata-Hari, título de 1949 de Perojo, las frases de los personajes y sus réplicas y contrarréplicas son absolutamente descacharrantes y lindantes con la reducción al absurdo). Otros labores fílmicas: los diálogos de La corona negra (Luis Saslavsky, 1950 --el argumento era de Jean Cocteau--) y los de ¡Bienvenido, Mr. Marshall! (Berlanga, 1952 --aquí, en verdad, no se limitó a los diálogos--) y su retirada del cine y autoadaptación Carlota (Enrique Cahen Salaberry, 1958).

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